Vivir en el extranjero: No siempre es un cuento de hadas


Las personas tendemos a pensar que vivir fuera de tu país natal, es solo pasarlo bien. Sí, en parte claro que lo es, es algo distinto, ves y aprendes cosas nuevas todos los días, pero no todo lo que brilla es oro.

También está el lado B, de echar de menos, las barreras culturales y tratar de adecuarse a una nueva realidad. Me he dado cuenta, que luego de estar 3 años fuera de mi país, esto me está empezando a afectar.

Al principio cuando dejas tu país, es muy emocionante, estás listo a la aventura y ¨se te olvida¨echar de menos. Pero luego de estar un par de años afuera, esto empieza a hacerse presente y a pesar. Lo que se me ha echo mas difícil para mí, es perderme momentos importantes de mis seres queridos; Matrimonio de mi hermano, nacimientos de hijos de mis mejores amigas, matrimonios de amigas, bautizos y pasar tiempo con mis abuelos.

Hace un par de días tuve la suerte de tener a mis tíos y primo en Manly (ciudad en la que vivo). No se pueden imaginar el recargo de energía que me entregaron. Volver a sentir esa calidez familiar y recordar que efectivamente tengo todos mis seres queridos en casa. Muchos dirán, esta es tu nueva casa. Para mi no lo es, es mi segunda casa, porque mi real casa siempre estará donde mi familia vive y donde nací.

Vivir a fuera, no es solo un cuento de hadas. Si vives en el lugar que realmente amas y elegiste estar, será una experiencia increíble, pero jamás fácil y perfecta. Es importante tener esto en cuenta, ya que a veces es normal sentirse solo. Pero, ¿entonces es mejor no dejar tu país natal? Creo que no, si sientes la necesidad de ir por una nueva aventura, ¡HAZLO! No hay nada más enriquecedor que te puedas decir a ti misma; Vivo en el lugar donde realmente quiero estar. Encontré mi pequeño paraíso. Pero es importante tener en cuenta que no será perfecto.

Los seres humanos tratamos siempre de buscar la perfección. Pero lamento comunicarles que esto no existe. Luchamos día a día por encontrar algo mejor y al final nos olvidamos de ser felices y disfrutar lo que tenemos. Voy a ser honesta, a mi esto me pasa mucho. Intento de encontrar algo que me satisfaga completamente, pero jamás se encontrará. Hay que aprender a entender esto. Entonces, ¿qué hacemos para ser felices? Disfrutar con menos. Ponerse metas que efectivamente se puedan cumplir, en plazos razonables.

A veces sentirse solo y tener pena es normal. Pero es clave que para que esto no se vuelva algo cotidiano, primero que todo, hacerlo consciente. Luego, en vez de quedarse en casa llorando o ponerse mal genio con otras personas, a mi me gusta salir a caminar. Pensar y recordar la razón por la que estoy acá y las metas que quiero cumplir. Dónde quiero construir mi camino y hacia dónde quiero ir. Respirar. Agradecer y Valorar. En mi caso, me ayuda mucho llamar a mi familia y amigos. Es un pequeño recordatorio de saber que están ahí, presente (a pesar que no sea físicamente, siguen ahí). Y bueno, paso final Visitar. Que no pase mucho tiempo, intenta visitarlos al menos una vez al año. Hazte el tiempo de viajar a tu país y recargarte de energías positivas y amor. Porque créeme, lo necesitas.

Es increíble lo rápido que se va el tiempo y como dicen los viejos, ¨cada año se pasa más rápido¨. Esto es muy real. Pero, ¿Porqué? Porque a medida que vas haciendo tu rutina las personas tendemos a entrar en estado ¨zombie¨y nos olvidamos de disfrutar lo que tenemos a nuestro al rededor. No les ha pasado que cuando van de paseo a un lugar nuevo, sientes que haz hecho muchísimo y los días se hacen largos? Porque disfrutas cada momento y le pones atención a esto. Cuando por ejemplo llegas a un país que no conocías, la primera semana sientes que haz estado ahí por meses, pero ya la segunda semana y el resto de los días se empiezan a sentir más rápidos. Hasta el final de las vacaciones que el tiempo vuela. Es difícil darse cuenta, pero es importante tratar de disfrutar todos los días como si fuesen distintos. Aprende cada día algo nuevo, piensa que fue bueno y qué te hubiese gustado cambiar.

Bueno, este post fue un poco melancólico. Probablemente es por cómo me siento ahora. Pero es algo bueno y creo que es algo importante de recordar. No es fácil vivir afuera y en culturas distintas. Creo que todos los viajeros, somo muy valientes. Es difícil dejar la rutina y lo cotidiano. Romper con esquemas y empezar una ¨nueva vida¨ tú sol@. Pero se puede, se disfruta y se ama. Lo importante es saber manejar también estos sentimientos de nostalgia y recordar porqué estoy acá.

¡Que tengan una excelente semana!

P.D: Ya estoy planificando mi próximo viaje, será en dos meses más e iré a lugares muy interesantes y poco convencionales. ¡Subiré todos los datos cuando vuelva! Por supuesto pueden ver toda las fotos e historias por Instagram y Facebook :)

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